Enmarcado por la majestuosidad de la cordillera de los Andes, el pueblo Huarpe cocinó el barro, hiló lanas, trabajó el cuero, vivió en el valle que denominaban Jaurúa.

Es el sitio que hoy llamamos San Carlos, situado en el Valle de Uco, donde se desenvuelve una vida comunitaria destacable entre las nuevas manos de labradores, artistas, artesanos y servidores.

La cultura del gaucho, del apero y del campo se está fusionando, en los últimos años, con nuevas costumbres, tendencias e inesperados movimientos creativos de aquellos que adoptan al valle como su hogar.

Manos de Jaurúa es la conjunción de lo antiguo, lo nuevo, lo tradicional y lo extraño en un proyecto de unión de voluntades que aman la Tierra y que se han dispuesto a compartir esta experiencia.